lunes, 6 de noviembre de 2017

UNA RADIOGRAFÍA DE LA LITERATURA MEXICANA ACTUAL

De nuevo me congratulo de una buena noticia literaria. Si en mi anterior post celebraba el surgimiento de un nuevo espacio literario, quiero dedicar esta entrada a la muy positiva aparición del primer libro de Nagari – Katakana editores: Tiempos irredentos. Se trata de una antología de seis cuentos escritos por algunas de las voces más importantes de la literatura mexicana actual: Alberto Chimal, Erika Mergruen, Isaí Moreno, Yuri Herrera, Úrsula Fuentesberain y Lorea Canales. Va acompañado de un prólogo de la prestigiosa Elena Poniatowska. En este libro, el lector se enfrenta a una radiografía de lo que se está cociendo en México en el ámbito literario, no tanto una obra que plasma totalidad, como en mi anterior reseña, porque se trata de una obra colectiva. En este sentido, no resulta menor recordar que este proyecto, su cuidada edición, las imágenes que acompañan a a los textos, obra de Mike Vargas, surge del esfuerzo de una serie de personas, organizadas en torno al proyecto Nagari, de las que sobresale en este caso Omar Villasana, poeta y editor de este volumen, dispuestas a difundir la cultura en español en el difícil mercado norteamericano. De ahí la apuesta bilingüe y el trabajo de los traductores, que también debe ser mencionado. Me refiero a George Henson (traductor y coordinador), Arthur Dixon, Silvia Guzmán y José Armando García.


Si el lector se encuentra con una radiografía de la literatura mexicana, bueno será que este reseñista radiografíe los distintos relatos que aparecen en Tiempos irredentos. El primero de los cuentos que uno se encuentra: “Frío”, de Alberto Chimal es, simple y llanamente, una demostración de porqué Chimal es uno de los mejores cuentistas de México, no solo de ahora, sino de toda su historia literaria. Contiene esa atmósfera pseudo fantástica en la que Chimal se maneja tan bien. A través de ella, el autor se permite hacer confluir la tan nombrada tradición fantástica latinoamericana —y también mexicana, que aporta grandes nombres a la lista, como Juan Rulfo o Juan José Arreola— con la vida cotidiana de su país. “Frío” narra la visita del narrador al consultorio de Cosme Valek, un peculiar curandero que trata de solucionar los problemas de reflujo de la voz que narra. La revelación final, que queda abierta y tiene tintes de identidad sexual, no oculta los entresijos del poder y la realidad política mexicana a través de alguno de los nuevos pacientes de Cosme, como Miguel Ángel, “el hombre más poderoso de México” (pág. 18).

“Eutanasia”, de Erika Mengruen, es un relato vertebrado de manera fragmentaria a partir de las habitaciones de un hospital. En él, la persona lectora se encuentra distintas realidades familiares en una cuidada simetría. Reconozco que las primeras dos historias, que contraponen la ternura a los malos tratos y la violencia de género, me sorprendieron y me parecieron una combinación sublime. Pero si este reseñista ha de ser sincero, no acabo de entender la necesidad de las dos últimas entradas, más cortas, para el perfecto equilibrio del cuento.

En “Rottweiler”, Isaí Moreno narra, desde los ojos de Octavito, la llegada de unos extraños hombres con sus perros, de raza Rottweiler, al parque que suelen frecuentar el niño y su hermana mayor: Ani. La ansiedad que va acumulando Octavito cristaliza en la amenaza que los recién llegados suponen para la sexualidad emergente de su hermana preadolescente a través del peligro que sufre Chiquis, el perrito de los niños, por culpa de los Rottweiler. La historia se cierra con un final abierto. Pero en todo momento sugiere los miedos que atenazan a la clase media mexicana en una realidad cada vez más violenta, invadida por esos extraños que han empezado a poblar su vida sin previo aviso. Se trata de uno de los cuentos que más me ha gustado. Podría llegar a compararlo sin problemas con “Casa tomada”, de Julio Cortázar, salvando las distancias estilísticas entre ambos autores. En los dos casos, la contención se utiliza con maestría.

Yuri Herrera usa en “Los otros” otra técnica muy cortazariana. El autor trabaja con dos series paralelas. Por un lado, la imagen del hombre terrible, una silueta que amenaza en todo momento al narrador. Por el otro, la historia íntima del narrador con su primera novia, a quien acompaña a unas pruebas médicas que deben certificar un cáncer. La estrategia protectora del narrador para con su ex novia se torna contra él cuando se revela el pasado secreto de ella. Mientras tanto, el “hombre terrible” ejecuta su terrible sentencia justo en el momento en el que la ex novia del narrador sale de la consulta. De nuevo, la amenaza de la violencia que se cierne sobre la sociedad mexicana es la protagonista.

La de Úrsula Fuentesberain, “Preguntas sobre la propagación del moho”, es una historia a medio camino entre la emigración mexicana a EEUU y el género. Una madre hilvana un monólogo para su pareja mientras recuerda su infancia en Arizona y el embarazo de su hijo, Daher. El peso de la ciencia en este relato es importante porque la narradora está estudiando química en la universidad, y varias reflexiones científicas se intercalan a la terrible y sorprendente revelación que espera a quien lee el cuento. De todas ellas, me gustaría destacar esta por su profundidad: “¿Sabías que dos sistemas aislados pueden permanecer en equilibrio térmico al ponerse en contacto siempre y cuando «contacto» signifique intercambio de calor, pero no de partículas?” (pág. 42)

La llegada a la edad adulta a partir del descubrimiento del sexo es el hilo que estructura “Kilimanjaro”, de Lorea Canales. La referencia a Hemingway en el título resulta más que evidente. De unos inicios en donde la sombra de la infidelidad y las obligaciones cotidianas cercan a Margarita, la narradora, esta pasa a recordar su primera relación sexual, con Alex, y la realidad sexual masculina, tan ajena a la de la protagonista en aquel momento. Las complicaciones que conlleva para Margarita esa primera relación son la antesala de lo que será su madurez sexual.


En definitiva, un buen puñado de cuentos, algunos de ellos puras joyas, que bien merecen su lugar en la librería Altamira de Miami que muestra la imagen anterior, y deberían tener mayor atención mediática en ambas lenguas (castellano e inglés), en especial, por el esfuerzo realizado por el editor, que no solo se debe medir en horas, sino también en sacrificios pecuniarios. En especial, porque Al adquirir un ejemplar de esta obra se apoya a Casa Xochiquetzal: un albergue que tiene una misión asistencial. Beneficia a un sector vulnerable de la sociedad por edad, sexo y situación social, mediante la atención de necesidades básicas en materia de alimentación, vivienda; asistencia médica, jurídica; ayuda para servicios funerarios, orientación social y promoción de los derechos humanos.

Como visión, su finalidad es ofrecer un espacio digno a trabajadoras sexuales de la tercera edad de escasos recursos y/o riesgo de calle, proporcionando vivienda, alimentación y servicios de atención médica, psicológica y asesoría legal, contribuyendo al mejoramiento y promoción de los derechos humanos para evitar todo tipo de discriminación y maltrato, desde una perspectiva de equidad y compromiso social. Asimismo, busca servir como modelo de desarrollo asistencial en su tipo, propiciando de manera ejemplar la promoción de los derechos humanos y evitando cualquier tipo de discriminación y maltrato.

Para donaciones directas a Casa Xochiquetzal via Pay Pal: mujeresxochiquetzal@gmail.com

o bien en este enlace: https://casaxochiquetzal.wordpress.com/donaciones/

viernes, 3 de noviembre de 2017

Feliz hallazgo - Nagari Magazine

Feliz hallazgo - Nagari Magazine

Utilizo este espacio que me otorga Nagari para mencionar la aparición de un nuevo lugar literario: La Moderna, una librería virtual que es a la vez editorial, obra de David Matías, académico, editor y escritor, que celebraré mediante la reseña de uno de los libros que nos ofrece. Hablo de Ojos que no ven, corazón desierto, de la mexicana Iris García Cuevas.

El libro es una colección de 12 relatos que, según la sinopsis que aparece al final del volumen a modo de nota informativa, resulta de una reedición de la obra tras haber incorporado dos nuevas piezas: “Destino trágico” y “Tampoco esta noche”. No sé cómo serían las críticas tras la primera edición del libro, de 2009, dotada en aquel caso de 10 cuentos, pero debo confesar que hacía mucho tiempo que no me enfrentaba a un escrito con un afán de totalidad de la sociedad mexicana contemporánea como este. Para ser exactos, no me sucedía algo así desde que leí Los esclavos, de Alberto Chimal, que era una novela alegórica. Pero en formato de colección de relatos, debo remontarme al muy celebrado La casa pierde de Juan Villoro. Cabe ser ecuánimes. El de Villoro era un libro que anunciaba su madurez como escritor, que acabaría culminando con el éxito que supuso la obtención del Premio Herralde en 2004. La de García Cuevas es una obra que, pese a notables destellos de estilo —en especial, el último de los relatos: “Designio”, un cuento fantástico sobre el deseo y el destino en la vida cotidiana, que se resuelve con elementos de física teórica (p. 58), y citas al realismo mágico (p. 56)—, nos muestra a una escritora que se está haciendo, que ha tomado un muy buen trayecto para llegar adonde se ha propuesto, que es capaz de hilvanar símiles de una hermosura de esta guisa: “como si todavía tuviera diecisiete y la vida aún fuera una promesa” (p. 42), o expresiones como “cuando llega el alcohol se van los caballeros” (p. 34), pero que está en el camino. Viene de la novela negra pero se dirige a otra parte donde los réditos quizá no son tan instantáneos, aunque la recompensa personal sea, a mi parecer, mucho mayor.

Tal vez estas frases sean vacuas, vacías de contenido, porque estoy hablando de un libro que se pensó en más de su 85% en 2009, hace 8 años, y la autora haya redactado ya, o lo esté haciendo en estos momentos, una obra que supere a esta colección incluso en sus intenciones compositivas. García Cuevas proviene de la novela negra y la literatura policíaca, como bien se observa en su currículum. Sin embargo, en este libro, los recursos del policíaco juegan en pro de tramas más complejas, no resolubles según la dicotomía inocente/culpable. Ese hecho, unido a las referencias a la rica tradición fantástica de la literatura latinoamericana y los poliédricos personajes, hace que la persona lectora se encuentre con mucho más que relatos de literatura negra.

Yendo al meollo de la cuestión, el libro arranca con “Ojos que no ven”, excelente muestra del uso del argot por parte de la autora, y de las posibilidades de los recursos de esa literatura negra en otros ámbitos. Es muy buena la estructura de “Río revuelto”, aunque el final rompa la línea de verosimilitud en este lector. Me impresionó el diálogo final de “Gatos pardos”, un relato contado desde una voz extraída del relato negro, el ayudante del comisario. Ya por ese diálogo merece la pena leer el cuento. La voz coral que rige en “Mala hierba”, acompañada del halo de intriga, me recuerda a “A Rose for Emily” de William Faulkner. Sin embargo, el giro final de la voz narradora, aunque brillante, no alcanza el grado de lucidez del creador de la imaginaria Yoknapatawpha, pese a que pienso que este libro no trata de eso, sino del trayecto para llegar hasta allí. En “Buena sombra”, son las cartas del tarot y la predestinación las que construyen el andamiaje de la pieza, que se resuelve con un final abierto que supera el determinismo que supone conocer el futuro. “Destino trágico” es un cuento excelente, pero a mi entender abusa del efectismo. Aunque es muy bueno el recurso de novela negra que resuelve “Tampoco esta noche”, este es otro de los relatos en donde se observa un uso del efectismo que impide que la colección se eleve por encima de su ya muy notable nivel literario.  “Un poco de cariño” desgrana, con una delicadeza que embelesa, el contraste entre el impetuoso joven virgen y la meretriz experimentada pero olvidada en un rincón del prostíbulo. La idiosincrasia de la clase media se desentraña en “Poliedros conjugados” a partir del desengaño de un matrimonio, mediante el uso del cambio de focalización entre los distintos miembros de la unidad familiar y un sorprendente final. “Sueño de arena” es una pieza terrible y a la vez magnífica de la carga que lleva la mujer mexicana en esa sociedad y los abusos que sufre ya desde niña, narrada de forma excelente con el uso de una falsa primera persona. El final trágico que resuelve el triángulo amoroso que se desarrolla en “Líneas paralelas” da paso a “Designio”, cuento ya destacado que cierra el volumen.

Volviendo a la sensación de totalidad que me ha acompañado en mi lectura, esta se cimenta en la capacidad de García Cuevas de representar a todos los actores de la sociedad mexicana contemporánea. Desde el narco, hasta la mujer que cruza la frontera con los EEUU, pasando por el futbolista de la Liga MX o el realizador cinematográfico en nómina del más inesperado productor. Eso era algo que también encontré en La casa pierde y que he echado en falta en los cuentistas mexicanos que leí recientemente. Estamos hablando de una buena pieza en una nueva editorial/librería que promete, un feliz hallazgo por partida doble.

sábado, 28 de octubre de 2017

El hilo musical del Pop español - Suburbano

El hilo musical del Pop español - Suburbano


Dos cosas hay en Hilo musical (Alpha Decay, 2010), la primera novela de Miqui Otero (Barcelona, 1980) y la protagonista de la nueva entrega de esta serie sobre literatura española y cultura pop, que me gustan por encima de todo: la construcción naif del personaje narrador, y la manera cómo el autor recupera fragmentos de su pasado.

La primera estrategia se percibe desde el minuto uno, con el fulgurante arranque del muchacho que trabaja de guardia de seguridad en una nave industrial y debe huir ante el inminente robo que se está perpetrando allí. La construcción de ese personaje se complementa con el relato de su historial laboral (págs. 40-41), y su notable ingenuidad frente al personaje femenino principal: Alma.

En su fuga inicial, el narrador llega hasta Villa verano, un parque temático en la costa del Mediterráneo en el que los trabajadores van disfrazados de animales en su mayor parte. Alma es la encargada de esos disfraces. Allí se desarrolla la segunda estrategia, a través de las conversaciones con Nemo: “el Capitán”, más conocido con posterioridad como Inocente, aunque de inocente no tenga nada. Es a través de estas conversaciones como el narrador: Tristán, evoca su pasado. Habla de sus años de fracaso en la universidad junto a Valentín, de la cinta de las lentas y las rápidas, y de su infancia friqui.

Es también a través de ese personaje poliédrico: “el Capitán”, como Otero hilvana una historia del pop que hasta ahora no se había narrado, la del pop ibérico. Inocencio no es más que un vestigio de aquellos tiempos. Era el cantante y compositor de los míticos, por inexistente, Los Famosos. Y a partir de ese grupo ficticio, recupera la historia de un pop que emergió en las catacumbas del franquismo contra el poder dominante, el de Los Salvajes, Los Bravos, Los Relámpagos o Los Canarios. También se rescata la narración de locales míticos, como la Sala Price de Barcelona o Les Golfes de Vilanova i la Geltrú, o de prehistóricos concursos radiofónicos como el de Radio Madrid. Se trata de un pop en castellano que está hermanado con el que se hacía al otro lado del charco, en los países de habla hispana, como el de Los Impala, de Venezuela, que también se citan.

Hay otras referencias a los orígenes del pop en España, como los bolsilibros (libros de bolsillo de temática pulp que corrieron como la pólvora en la España de la época), la ciencia ficción, las varias citas intertextuales a Francisco Casavella (El triunfo en pág. 54), primo del autor y protagonista principal de esta serie cuando hizo su llegada a Barcelona, además de menciones a los dibujos animados de Los Picapiedra y Los Imposibles (págs. 23 y 88), aunque sean referencias anglosajonas.

Del estilo de Otero, que se me antoja muy gallego por la subordinación y el uso del humor, aunque también sea catalán, destaca el desparpajo en el uso de las metáforas: “de quien canta bingo cuando le han desahuciado y quitado la custodia de los hijos” (pág. 85). Y también el buen oído para el lenguaje de la calle. La frase: “tengo más hambre que el perro de un afilador” (pág. 48) se la oí cientos de veces a mi padre, que no era gallego sino andaluz. Además, destaca el tono de los diálogos, en donde se habla con un nítido sonido de barrio de temas como “meterse” o de los “nens” (págs. 55 y 56). Eso no supone un problema para incluir en la narración elementos más experimentales, como el uso gráfico del espacio en la página (en pág. 127 o en pág. 290).

Así que esta primera obra de Otero, se me antoja un muy buen principio y un libro fundamental en esta serie. Cierto que cualquier crítico siempre puede encontrar peros a una obra, e Hilo musical no es la excepción. Hay un momento, el de la crítica al mundo del trabajo y a los parques temáticos, que me recuerda mucho, quizá demasiado, a George Saunders, con la salvedad de que aquí se resuelva con cierta precipitación, cuando Saunders se puede pasar hasta 14 años para finalizar alguno de sus relatos. Es cierto que la trama del hilo musical resulta ingeniosa, pero la crítica social podría haberse resuelto de otra forma. Eso no es óbice para reconocer la maestría de Otero al componer, que se observa no solo en este libro sino en los siguientes (La cápsula del tiempo [Blackie Books, 2012] y Rayos [Blackie Books, 2016]). Soy un lector irredento de la obra de Rodrigo Fresán, llegando a rozar el fanatismo. Gracias a él conocí a uno de sus autores de cabecera: Kurt Vonnegut (a través de Vonnegut llegué a Saunders). Fue tras esas lecturas cuando incubé la posibilidad de narrar mi vida desde un mundo irónico y parcialmente fantástico. El hecho de que yo haya fracasado en mi intento no me incapacita para darme cuenta de que Otero sí lo ha conseguido. Lo ha hecho, además, con gran brillantez, como se observa en el arranque de Rayos, su última novela. Hilo musical es la primera entrega de ese proyecto que desde estas líneas aplaudo con ganas. 

lunes, 23 de octubre de 2017

MESTIZAJES DONOSTIA 2017

Ya debería estar allí, con unos cuantos amigos. Pero las obligaciones familiares me obligan a estar in translation.

Workshop Mestizajes
Programa del encuentro
Lunes 23 de Octubre de 2017
9:00 – 9:15 Recepción y entrega de documentación
9:15 – 9:30 Presentación - Ricardo Díez Muiño
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
Donostia International Physics Center – San Sebastián
Apertura - Gustavo A. Schwartz / Víctor Bermúdez
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
Donostia International Physics Center – San Sebastián
9:30 – 11:00 Materia. Ciencia. Belleza.
Pedro Miguel Echenique
Donostia International Physics Center / Universidad del País Vasco
El asno de Sancho Panza
Clara Janés
Poeta – Real Academia Española de la lengua
11:00 – 11:30 Discusión – Mesa redonda Pedro Miguel Echenique / Clara Janés
Moderador: Gustavo A. Schwartz
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
CFM / DIPC – San Sebastián
11:30 – 12:00 Café – No es un momento para descansar sino para continuar la
discusión en otro sitio.
12:00 – 13:30 Entre espacio-tiempo y cronotopo:
casi como una metáfora (casi, pero no del todo)
Catalina García García-Herreros
Universidad de Salamanca
La materialidad de la luz y de la palabra
en la obra de Andrés Sánchez Robayna
Adriana Martins-Frias
Pamplona Learning Spanish Institute - Universidad de Navarra
El papel de la investigación científica y literaria en la construcción de
una comprensión evolutiva de la materia y de nuestra relación con ella
Melisa Pierce Murray
Escultora | Cambridge U.K.
Moderador: Aitzol García-Etxarri
Donostia International Physics Center

Workshop Mestizajes
Programa del encuentro
Martes 24 de Octubre de 2017
9:00 – 10:30 El origen de la vida o cómo la materia se organiza
para dar lugar a los seres vivos
Kepa Ruiz-Mirazo
Instituto de Biofísica - Universidad del País Vasco
Redes complejas: lenguaje y creatividad
Ricard Solé
Universidad Pompeu Fabra - Barcelona
10:30 – 11:00 Discusión – Mesa redonda Kepa Ruiz-Mirazo / Ricard Solé
Moderador: Gustavo A. Schwartz
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
CFM / DIPC – San Sebastián
11:00 – 11:30 Café – Una dosis extra de cafeína para encarar la segunda sesión.
11:30 – 13:00 El modelo científico en la creación literaria: la ilusión de la verdad
Rosa de Diego
Universidad del País Vasco (UPV/EHU)
Écfrasis y observación científica
Luis E. Echarte
Instituto Cultura y Sociedad - Universidad de Navarra
¿Quién soy yo? El papel de los hábitos y el aprendizaje procedimental
en la identidad
Mikel Ostiz Blanco
Instituto Cultura y Sociedad - Universidad de Navarra
Moderadora: Catalina García García-Herreros
Universidad de Salamanca
15:30 – 17:30 Visita a los Laboratorios de Investigación
Centro de Física de Materiales / Donostia International Physics Center

Workshop Mestizajes
Programa del encuentro
Miércoles 25 de Octubre de 2017
9:00 – 10:30 ¿Somos conscientes de nuestro cerebro?
Nicola Molinaro
Basque Center on Cognition, Brain and Language
¿Personajes o personas?: La representación literaria
de la conciencia y su estudio cognitivo
Isabel Jaén Portillo
Portland State University - USA
10:30 – 11:00 Discusión – Mesa redonda Nicola Molinaro / Isabel Jaén Portillo
Moderador: Víctor Bermúdez
Donostia International Physics Center – San Sebastián
11:00 – 11:30 Café – Aún queda café para encarar la última sesión.
11:30 – 13:00 La perspectiva afectiva de la materia en el “Proyecto Nocilla”
de Agustín Fernández Mallo
Carlos Gámez Pérez
University of Miami
¿Qué es qué? Posibles alternativas a la tradicional concepción
esencialista de la persona literariamente ilustradas
Alma López Vale
Departamento de Filosofía - UNED
La entropía del lenguaje y el lenguaje de la entropía
Lawrence S. Johnson
Moderador: Víctor Bermúdez
Donostia International Physics Center – San Sebastián
13:00 – 13:15 Cierre
Gustavo A. Schwartz / Víctor Bermúdez
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
Donostia International Physics Center – San Sebastián

Conferencias Públicas Mestizajes
Programa del encuentro
Museo San Telmo
Lunes 23 de Octubre de 2017
18:00 – 19:20 Materia, Literatura y Ciencia
Luisa Etxenike
Escritora – San Sebastián
José Edelstein
Departamento de Física de Partículas – Universidad de Santiago de Compostela
Moderador: Gustavo A. Schwartz
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
CFM / DIPC – San Sebastián
19:20 – 19:40 Intervalo
19:40 – 21:00 La materia y la escritura: caminos de ida y vuelta
Menchu Gutiérrez
Poeta
Germán Sierra
Departamento de Bioquímica y Biología Molecular
Universidad de Santiago de Compostela
Moderador: Carlos López de Silanes de Miguel
Neurólogo y Doctor en Historia de la Ciencia
Hospital Universitario de Torrejón - Madrid

Conferencias Públicas Mestizajes
Programa del encuentro
Museo San Telmo
Martes 24 de Octubre de 2017
18:00 – 18:40 Lenguaje y pensamiento: sobre la búsqueda de la lengua perfecta
Jordi Fortuny
Departamento de Filología Catalana y Lingüística General - Universidad de Barcelona
18:40 – 19:20 Dinámicas no lineales, bifurcaciones y azar en la literatura digital
Belén Gache
Escritora y Poeta - Madrid
Moderador: Kepa Ruiz-Mirazo
Universidad del País Vasco (UPV/EHU)
19:20 – 19:40 Intervalo
19:40 – 21:00 Evolución, vida, complejidad y conciencia
Juan Ignacio Pérez Iglesias
Director de la Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco
Xurxo Mariño
Profesor de Fisiología - Universidad da Coruña
Moderador: José Edelstein
Departamento de Física de Partículas
Universidad de Santiago de Compostela

Conferencias Públicas Mestizajes
Programa del encuentro
Museo San Telmo
Miércoles 25 de Octubre de 2017
18:00 – 19:20 Materialidad de la conciencia: lazos de música y poesía
Elixabete Etxebeste
Filosofía y Estética de la Música y Etnomusicología - Musikene
Amalia Iglesias
Filóloga, poeta y periodista cultural
Moderador: Víctor Bermúdez
Donostia International Physics Center – San Sebastián
19:20 – 19:40 Intervalo
19:40 – 20:20 Neurociencia, Lectura y Literatura
Manuel Carreiras
Director Científico del Basque Center on Cognition, Brain and Language
20:20 – 21:00 Literatura neuroconsciente: poetas pensando que piensan
Vicente Luis Mora
Escritor, poeta y crítico literario
Moderadora: Isabel Jaén Portillo
Portland State University - USA

viernes, 6 de octubre de 2017

Un testimonio profundo - Nagari Magazine

Un testimonio profundo - Nagari Magazine


En su última novela: Una canción de Bob Dylan en la agenda de mi madre, Sergio Galarza (Lima, 1976) narra en clave autobiográfica la relación con su madre. Como ha sucedido recientemente con escritores que han alcanzado notable resonancia mediática, como Karl Ove Knausgård, Galarza no hace uso de subterfugios y narra directamente a partir de sus recuerdos, pero siempre con su madre como protagonista, una madre a la que acaban de diagnosticar un cáncer en fase terminal.

Se cuenta así la infancia de Galarza, la complicidad inicial de aquel niño y su madre (aunque era el padre quien tal vez estuviera más cerca), y la posterior separación de aquel muchacho de la secundaria que quería ser rebelde y, por tanto, mal estudiante y futuro bohemio. El autor se apoya en metáforas futbolísticas que se inmiscuyen hasta en la escritura, una escritura que acabará justificando por su madre: “No disfruto más escribiendo un párrafo con sustantivos sólidos de bajo y batería, adornados con adjetivos como punteos delicados de guitarras de palo, que salvando un gol en la línea o metiendo un pase entre las piernas.” (p. 18) No en vano, el fútbol es uno de los nexos de unión entre madre e hijo. El otro va a ser la literatura, a partir de los gustos comunes (Ribeyro, Bryce Echenique) y la pulsión narradora, pasional en el caso del hijo, comedida cuando se trata de la madre.

Por en medio la persona lectora se encuentra con las peripecias del emigrante. Podría decirse que puede ser habitual en la literatura reciente. Pero Galarza lo narra de una forma tan ajena a los tópicos, describiendo la situación de su hermana en EEUU, humanizando a los policías o describiendo el proceso de las cartas de invitación en España, una montaña de requisitos que cada vez crece más, que ese es uno de mis pasajes preferidos.

Capítulo aparte merecen los secretos familiares, a los que el autor dedica una sección completa del libro. De entre ellos, sobresalen las infidelidades del padre, narradas siempre de forma velada y sobrellevadas con dignidad por la madre. Es a través de esa dignidad como la persona lectora conoce, además del carácter de la progenitora, la realidad familiar de los abuelos maternos de Galarza, también compleja.

En líneas generales, el autor utiliza un estilo muy conciso y contenido, casi periodístico, para narrar, con una sintaxis poco subordinada, pero con fogonazos de lirismo que aparecen en mitad de la narración: “preguntándose si no caería en el desconsuelo para gente desesperada que se traga cualquier sintaxis desnutrida de sudor como si fueran revelaciones divinas” (p. 48). Esto es así hasta la última parte, la cuarta: “Adiós, mamá”, en que el autor pone toda la carne en el asador. Contrasta notablemente con la anterior, en donde Galarza ha descrito el último viaje a Madrid de su progenitora. En ese fragmento la escritura es ligera y agradable. En la parte final, en cambio, es descarnado. Desgrana los detalles de los últimos días de la enfermedad de su madre y se despide. Pero elige muy bien los pasajes. Clava las descripciones. Es un fragmento muy emotivo, que da a entender que Galarza se entrega cuando debe entregarse, lo que muestra lo acertado de la estructura narrativa. El libro se cierra con la declaración de intenciones del autor: “Esto es una biografía que el lector puede interpretar como quiera” (p. 157). Quizá sea el único pero que se le puede encontrar al libro. Este lector entiende que para Galarza resulta importante resaltar en su despedida el rechazo a las mentiras para cerrar el texto. Pero no creo que sea necesario explicitar ahí el pacto autobiográfico. Es cierto que el autor avisa antes. Pero lo hace de una forma más tibia, a través de esas metáforas futbolísticas (p. 18). Se asume que la persona lectora ha aceptado leer hechos verídicos, así que el pacto ya se había producido de antemano, y es la razón de tan destacada obra.